Posada Viena
Al pasar por la calle Dinamarca se observa una banca muy peculiar, con forma similar a la de un tronco largo y ancho a la sombra del hotel Posada Viena, al dar la vuelta sobre la calle Marsella se ven, a través de los cristales, sillas y mesas de madera que pronto serán ocupadas por comensales. El equipo de Check Out, Tu Ruta de Escape, se aventuró a descubrir este gran lugar.
Al entrar al lobby, la recepcionista amablemente nos invita a subir unas amplias escaleras y tomar asiento en los sillones de madera con cojines muy cómodos, en lo que esperábamos a Mauricio Domínguez Gerente del hotel Posada Viena, al fondo, se veía una gran tuba, en las columnas y paredes fotos de familias al parecer de ya hace años por las tonalidades en blanco, negro y sepia. A nuestras espaldas se escuchaba música de banda, al buscar los sanitarios, me doy cuenta de que de ahí provenía, un joven que al darle limpieza a los baños cantaba y bailada al son de la música, al verme se detiene y con una sonrisa me comenta que en unos momentos estarán disponibles.
La espera es amena nada tediosa, el lugar es apacible. Subiendo por las escaleras Mauricio, cordialmente nos saluda, tomamos asiento y comenzamos la charla. Nos comenta que el hotel lleva dando servicio más de 70 años, desde 1945, es de estilo colonial mexicano con 90 habitaciones, está ubicado cerca de la zona rosa de la CDMX y tiene el distintivo de cuatro estrellas.
Al recorrer el hotel podemos observar que es traga años, pues a pesar de sus años muestra gran innovación, al subir por el elevador Mauricio nos platica que es nuevo y en caso de que nos quedáramos atorados tiene la opción de llamar a recepción, pedir ayuda y en lo que llega, la recepcionista te alienta de forma en que te sientas más tranquilo.
Retomando la plática le preguntamos a Mauricio ¿Qué servicios nos brinda el hotel? Más que servicios, somos un hotel que se caracteriza por dar beneficios, no sólo vendemos noches de pernota sino que ofrecemos un plus a nuestros clientes. Le damos tours, visitas guiadas, la posibilidad de que obtengan, como clientes del hotel, un descuento en el Museo de Cera, en el mirador de la Torre Latino o en la Chilanguita (restaurante); tenemos algunas alianzas estratégicas con parques de diversiones, damos algunos servicios para ferias como la del regalo, en expo tu boda, en fin, todo integrado como servicio. Por ejemplo, si quieres ir a comer a otro lugar que no sea la cafetería o restaurant del hotel, tenemos la alternativa de hacer una negociación con restaurantes cercanos y te los recomendamos.
¿Cuál es la filosofía del hotel?
Nuestra filosofía tiene que ver con el hecho de que los clientes se vayan satisfechos, algo que es sencillo, porque en el hotel tratamos bien a nuestro personal, quienes son nuestra columna vertebral, ese trato de cordialidad y respeto se refleja hacia nuestros clientes, porque cuando la gente se siente contenta en el trabajo siempre está de buen humor y corresponde en la atención de un cliente.
Con una sonrisa, Mauricio nos señala que un hotelero debe ser buen anfitrión, considero que cuando registramos a un cliente, le estamos subarrendado una extensión de su propia casa, entonces la estancia dentro del hotel debe ser tan placentera y cómoda como si estuviera en casa, con la intención de que pueda recomendarnos más adelante y que si su visita es de placer o de negocios sea lo más tranquila posible.
La gente que nos conoce se sorprende por el tamaño de las habitaciones, las hay desde dobles con 2 camas individuales, 1 matrimonial o King Size, hasta triples y cuádruples, tenemos habitaciones estándar, junior y suite.
Mauricio, bromando señala que algunas habitaciones son más grandes que su departamento y nos muestra una a una. “No es como los hoteles convencionales que cuentan con cama y un tocador, sino que tienen su propia sala, una mesita de centro y en algunos casos dos sanitarios, diversos muebles de madera en perfectas condiciones; sus ventanas son amplias con diversas vistas, en un cuarto puedes ver la calle y en otro un jardín vertical. Algunas con detalles como rejillas, en las paredes hay coloridos murales de paisajes, con calles, casas, de figuras religiosas, frases y dichos.
Al caminar por los pasillos podemos encontrar en algunas esquinas capillas con un mural acompañado de un santo y a su lado unas flores que por rebeldía la encargada del piso siempre pone.
Al terminar la entrevista, Mauricio nos invita a comer, el mesero se acerca, ¿Qué desean ordenar? “Sopa de fríjol para todos”, se escucha la voz de nuestro anfitrión…, y yo, no me imaginaba que tan deliciosa iba a estar y lo estuvo, exquisita y el plato fuerte ¡uuff! ¿Qué tipo de cocina tienen? Es internacional, hay dos restaurantes: El Asador Argentino, que abre a partir de una de la tarde, obviamente su especialidad son los cortes de carne y, el otro, que por las mañanas es una cafetería donde se ofrecen desayunos típicos mexicanos y, por las tardes, a partir de las 3, se convierte en restaurante que ofrece pozole, birria, y caldo tlalpeño, entre otros exquisitos platillos mexicanos.
Después de un placentero recorrido, una deliciosa comida y un excelente servicio aún nos quedaba una duda ¿Por qué los lectores de Check Out tienen que hospedarse en el hotel Posada Viena y permanecer en él?
Mauricio entre risas bromea, “por qué tienen que hacer Check-in primero, para después realizar su Check Out”, toma seriedad y nos presume tener un producto diferente. “Somos un hotel estilo colonial mexicano cuatro estrellas con tarifas accesibles, tenemos clases de tango los martes y jueves de 8 a 10 de la noche, los viernes es de milonga que es la bohemia para los mexicanos y los argentinos la celebran bailando tango.
Hotel Posada Viena está en calle Marsella No. 28, colona Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.